
Plataforma digital para un negocio híbrido de vinoteca y wine bar ubicado en Playa Honda, Lanzarote, que combina presencia física con canal de venta online y programa de fidelización. La web actúa simultáneamente como escaparate del local, catálogo de producto, punto de reserva y herramienta de comunidad, lo que la convierte en una de las propuestas más completas del sector en la isla.
La arquitectura de contenidos diferencia con claridad los distintos perfiles de usuario: el cliente que quiere visitar el local accede a carta de vinos y comidas y sistema de reservas; el comprador online navega una tienda con más de 150 referencias disponibles; el aficionado que busca formación encuentra la sección de catas y eventos; y el cliente recurrente tiene acceso al Club La SEDe, programa de fidelización con beneficios y descuentos exclusivos. Esta segmentación reduce la fricción en cada recorrido y maximiza la conversión por perfil.
Desde el punto de vista técnico, el sitio usa WordPress con WooCommerce como motor de tienda —identificado por el generador meta— lo que permite gestión autónoma de catálogo, pedidos, cuentas de usuario y programa de fidelización sin infraestructura adicional. Integra Google Site Verification, lo que indica trabajo activo en SEO, y Open Graph configurado para redes. El diseño es de Solucionet con tema Divi o similar de Elegant Themes.
La estrategia de contenido se apoya en novedades y eventos —catas con bodegas invitadas, colaboraciones con figuras como Tim Atkin MW— lo que genera tráfico recurrente y mantiene la web activa más allá del catálogo estático. Las redes sociales vinculadas —Facebook, Instagram y WhatsApp— completan el ecosistema de comunicación.
Es una plataforma bien dimensionada para un negocio de estas características: suficientemente compleja para cubrir todas las necesidades operativas, y suficientemente mantenible para un equipo sin perfil técnico dedicado.
El principal reto estaba en ordenar una propuesta con muchas capas sin convertir la navegación en algo complejo. La web debía servir tanto para vender producto como para explicar la experiencia del local, gestionar reservas, comunicar catas y sostener una relación recurrente con clientes habituales. Esta combinación exige jerarquía clara y llamadas a la acción diferenciadas, porque cada usuario llega con una intención distinta. Al integrar tienda, contenidos y contacto en un mismo entorno, la plataforma permite que el negocio aproveche mejor cada visita y conecte la actividad presencial con el canal digital.


